miércoles, 9 de noviembre de 2016

LA RESPUESTA

Hace unos días, un amigo poeta dejo un poema
hermoso, en donde esgrime su imposibilidad
de entender a las mujeres, aún cuando él tiene
dos nietas.
He aquí mi contestación a ello:

LA RESPUESTA


Bastante te extendiste en tu concepto,
no es fácil entender a las mujeres
que lidian día a día con deberes
sin olvidar jamás, su gran precepto:

"Esposas ante todo, y buenas madres
que mimen con amor a su marido
y abracen a sus hijos en el nido
sin inventar revuelos ni desmadres."

Y si acaso se salen de contexto
flirteando un poquito como el hombre,
crasa actitud volátil y sin nombre
ofende sin piedad y sin pretexto.

Ser mujer es amarse sin reparos,
soñar como si fuera un nuevo día
aunque el dolor te mate en agonía;
ver en la oscuridad con ojos claros.

MUJER LLANERA - SONETILLO DE RIMA ESPECULAR



Mujer llanera, 
recia, bravía,
la contravía
te desespera. 

A tu manera
sin vacilar
en primavera
eres certera,

bajo el palmar
donde te espera
con verdadera

melancolía,
la melodía
del alma entera.

SOFOCACIÓN


Que si me quieres, te quiero,
lo decreto y pierdo el miedo,
pues en tus brazos procedo
a rendirme con esmero;
de pies a cabeza infiero
tus miradas como rocas
y el llanto en mí, tú provocas
con malicia, o desatino,
¡oh! rayito tan divino
me enardeces, me sofocas.

Culpa tienen tus excesos
de mis locos desvaríos ,
tan odiosos, tan impíos, 
comodines de embelesos
que descomponen mis huesos
¿Juzgas acaso, siquiera, 
que pueda tener ceguera
y entregarme a la deriva
como ave en una diatriba
que se muere a tu manera?

¡No inventes tal disparate!
Se acabaron los arrullos
los quejidos y murmullos,
el corazón ya no late
ni con vino, o chocolate;
se murieron las orquídeas 
las violetas, las gramíneas,
de eso ya no queda nada,
ni nuestra humilde morada
de célebres noches ígneas.

BOSQUEJO DE UNA MUJER (MAREÍLLA MAYOR)




Ser mujer es mirar el cielo claro,
es sentir que el suspiro se suaviza,
que la rosa en el patio se eterniza
en el jardín flotante tan preclaro.

Viste de seda
blanca y espuma
es una pluma
de la vereda.

Mujer y madre
no es una santa
pero amamanta
sin que baladre.

Mujer y esposa
es diligente
siempre pendiente
jamás reposa.

En las noches descansa, sueña, inventa,
sitios hermosos que bañen las olas,
sin prevención ninguna al rompeolas 
que limite el delirio que ella alienta.

Cuenta las horas
que las ausencias
hacen presencias
abrumadoras.

No se arrepiente
de su experiencia
tiene prudencia
y cruza el puente.

Esa es su vida
en libro abierto
dulce concierto
de despedida.


Su alegría resulta alentadora,
con la franca armonía en cada cosa
que ella proclama. Más es amorosa,
si afecto le prometen, siempre llora.

YO QUIERO




YO QUIERO 
(Tercetos Encadenados) 

¡Yo quiero retenerte sin demora! 
déjame compartir tu bello sino 
y ser tu dama fiel o tu señora,

una novia sensual, tu sol divino. 
Un silencio profundo, rutilante, 
el éxtasis final, un torbellino. 

La mujer ideal, tu gran amante,
una ninfa del mar o tu querida, 
esa noche preciosa, deslumbrante

y de tu corazón la consentida.
Un gran himno de amor, suave, sublime, 
tu más bella oblación, tu buena vida. 

Orgullo y paz del alma que redime, 
y de tu amor concierto vitalicio, 
el camino que sigues, y te exime, 
un tesoro precioso, tu suplicio.

AUSENCIA




El silencio se guinda en la fisura
del pasado y despeja la ignorancia
de los años, en pos de la fragancia
que sucumbe, sin miedo, sin premura.

Los ojos se envejecen agobiados
e inventan tornasoles de esperanza;
con dolor por la ausencia o desconfianza,
una lágrima rueda sin aliados.

La vida se desangra poco a poco,
se condena el conducto misterioso
del aire que respiras, y es glorioso.
¡Se duerme la conciencia sin sofoco!

sábado, 5 de noviembre de 2016

SIN ATADURAS



Me vence la nostalgia de añorarte, 
me vence el plenilunio de tu abrazo
y el dulce palpitar de tus arrojos, que 
engendran  el silencio que se quiebra,
en el último suspiro de una noche.

Noche que se filtra en mi costado,
y hace que tiemble de avideces, de lunas,
de roces y de  inventos…

Juegos que renacen en tu presencia,
y que sin ti, son insolencias.
Frutos banales, sin eco, sin sabores,
ni matices. Quebrantos de la luz, que
ya no alumbra.

¡Invítame  a disfrutar,  sin ataduras¡
y dibuja en mi piel, un sol naciente.

COMO SI MURIERAS



!Quédate así... como si murieras!
Como si en cada respiro se te fuera el alma.

Así, inmenso, sutil y silencioso, como
un copo de algodón que se desgaja entre
las manos que lo liberan.

No digas nada, porque ya lo dices todo
con esos ojos negros que iluminan mis
sentidos.
Entrégate intacto, sin remolinos que te absorban,
o que mancillen mis sonrojos.

Inténtalo, que la corriente se adueñe de ti
y te cubra por completo. 
Viaja hacía mí,
tranquilo, sin miedo.
¡Quédate así… como si murieras!

CONCIERTO

CONCIERTO



Diseño oleajes en tu vientre
y disipo uno a uno, todos tus miedos.
Me tienes, te tengo, y fluyen en ardorosos
instantes, todo lo que llevamos dentro.
La falda se pliega, la blusa suspira y
el juego del amor es magia.

Los olores…
Haaa que inmensos.
Lavanda confundida en mi lecho,
con mezcla de amapolas e incienso.
Cubierta de tu pensamiento, me entrego
entera, sin miedos. Como quien cabalga
sin tiempos.

Los olores, de invierno,
se cuelan en nuestros intentos,
se resbalan sin miramientos, y eso mi vida:
¡Es todo un concierto¡
De flautas, violines y chelos.

Lila Manrique

martes, 17 de noviembre de 2015

NO ENTIENDO - PROSA






No entiendo la razón del desvarío, ni la queja ausente del destierro.
Invento mariposas ondulantes, al paso de mi tristeza y desaliento.
No intento redimir mis desaciertos, ni siquiera disculpar tantos
errores. Es la vida que invita sin manuales, al trajinar obligado de
los tiempos.
Soy arena que se quema en soledades, viento que se pierde en la
cornisa, huracán que no arrecia y ya calmado, espera el momento
de la huida.
Herencias no quedan en la noche,ni estirpes, mucho menos abolengos...
Se cuelan simplemente los momentos, que algunos no ven, ni reconocen.
Me pierdo en el infinito de mis duelos, en cada amanecer de soledades,
me quedo en el fondo del espejo, y sueño con un día sin memoria.


viernes, 29 de mayo de 2015

EL PERIODISTA, EL ESCRITOR






EL PERIODISTA, EL ESCRITOR
Mi padre: Alberto Manrique Focaccio

Lo sentí cerca, muy cerca siempre.

De sus arrojos y fantasías
nacieron voces que deliraban
en epitafios de gran valía .

Cada palabra que él escribía
eran valores incalculables
y paradigmas de sus entrañas
que sin esfuerzo siempre paría.

Era mi padre, el periodista, el escritor,
la pluma viva.
¡Por Dios, que bien lo hacía!

En su oficina de árbol frondoso,
y en compañía de su teclado,
se acomodaba muy diligente
sobre su silla de TRES PATAS…

Sin ser loco, lo parecía, pues
no existían las medias tintas
ni las prebendas en su lenguaje;
hablaba claro y así escribía,
pues su entereza no se vendía.

De su cabeza salían en fila
ideas nuevas que compartía; sin
los apuntes de referencia, ni los
archivos, ni las carpetas;
pues la certeza de los sucesos
y su mente tan prodigiosa,
creaban sin ningún esfuerzo
sus épicas cuartillas.

Era mi padre, el escritor, un
hombre bueno de corazón.
“El periodista muere mil veces” y
Mil veces lo demostró.

Te amo papá.

ME FALTA EL AIRE (Soneto Inglés)

  Siniestro cráter trágico, en tu lava, aúllan tus vestigios sin retoño y un hilo destructor sagaz te enclava la miel que derramaste en el o...