sábado, 5 de noviembre de 2016

SIN ATADURAS



Me vence la nostalgia de añorarte, 
me vence el plenilunio de tu abrazo
y el dulce palpitar de tus arrojos, que 
engendran  el silencio que se quiebra,
en el último suspiro de una noche.

Noche que se filtra en mi costado,
y hace que tiemble de avideces, de lunas,
de roces y de  inventos…

Juegos que renacen en tu presencia,
y que sin ti, son insolencias.
Frutos banales, sin eco, sin sabores,
ni matices. Quebrantos de la luz, que
ya no alumbra.

¡Invítame  a disfrutar,  sin ataduras¡
y dibuja en mi piel, un sol naciente.

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