miércoles, 27 de mayo de 2015

ESCONDIDA





No sé dónde abandonar mis nostalgias,
que se aferran infames a mi carne.
Que me estremecen y cortan la respiración.
Tal vez sea inminente, escoger un escondite,
un lugar donde solo la lechuza me vea,
y que con sus ojos grandes ilumine mis horas.
Un lugar donde las tinieblas sean benignas
y que el temporal amaine con premura.

Me esconderé, pero llevaré en mi viaje,
la jaula donde permanece mi alma...
Y sigilosamente, cuando llegue al lugar
indicado, abriré las puertas, y apretaré
mis manos en señal de alianza.
Una alianza con la vida, con la naturaleza,
con la esperanza embriagadora
que diluye las penas sin sentirlo.
Y allí purificaré mi alma…
De modo que cuando llegue a ti,
pueda abrazarte sin temer, sin ocultar,
y sabiendo que podré amarte.
Debo encontrar un escondite,
y ausentarme un poco…

DESPERTAR DESDE LAS CENIZAS



    

Se filtra el silencio entre las lúgubres noches de mi alma,
y del concierto de voces que me animan, y me abrazan,
solamente queda el eco de tu voz vacía. Una voz inerte 
y cadavérica, que hurta la conciencia de los noctámbulos, 
de los viejos pies que cansados se apean de sus sueños. 
De las madreselvas que se nutren de tus huesos. 


Yo, me quedo mirando a lontananza, comprendo que tus 
besos son siniestros, que tus manos no tejen mis sentidos; 
tus manos rasgan con rabia mi corpiño. 
Se adueñan del deseo de mis ojos, de la ferviente admiración 
que te profeso, y del tibio anochecer de mi piel que se nutre 
de tu cercanía, del desdén de tus flirteos, del embate mentiroso 
de tus deseos, del tibio despertar de mis cenizas. 


Reniego de todos nuestros momentos, del placer que me condena, 
del credo que hace que sea un alma en pena, de la mentira 
de tus labios. Me pliego en vertiginosa caída al sufrimiento, 
pero me hago fuerte, adoquinando mi alma para no verte. 


Para extirparte de mis sentimientos, para abortar el cariño 
que se muere por dentro. Para cercenar uno a uno todos tus 
besos, borrar de mi vida el alquitrán que hierve y me quema 
por dentro. 


Y despertar, desde las cenizas, que me 
están consumiendo

DISTANCIA




No encuentro la distancia en mi dolencia,
mi aliento se arrebata en franco duelo,
se enredan  sin remedio en terciopelo
los llantos que confunden la  impotencia.

No quiero profanar con mi imprudencia
la paz que se alborota entre tu pelo,
intuyo del fragor de tu desvelo
la pena que te lleva a la demencia,

¡Ay! ¿Por qué martirizas mi postura
es que no te lastima mi tristeza,
y  gozas de mi actual melancolía?

Quisiera yo enmendar esta agonía
y lucir sin asomos de flaqueza
los roces del  dolor,  ya sin factura.

TEMPORAL

TEMPORAL
(soneto clásico)

Que me muero de amor ¡Estoy confesa!
Apetezco su piel y compañía 
pues me mata el dolor, melancolía,
por el loco sentir que me profesa. 

Es inmenso este amor dulce promesa, 
sin saber perdonar ¡Yo Le odiaría!
Pero fuerte seré ¡Santa María!
Procurando olvidar alma traviesa. 

Gran señor que divaga indiferente,
mis silencios advierte compungido
y me ataca, prolijo delincuente. 

Rescatando el dolor celosamente,
se resigna a mirarme arrepentido,
en desnuda pasión irreverente…

HURACÁN/SONETO




El viento se estremece en el ocaso,
navega sin sentido al horizonte
y oculta la nostalgia del sinsonte,
en cúmulos de horror, cerca al parnaso. 

No importa si se cuela paso a paso
en busca de Alighieri  o Cenofonte;
las cabras siempre irán tirando al monte
en busca de la luz  de Garcilaso.

Tirita la amapola, va perdida, 
bajo aquel inminente huracanado
que azota sin piedad y sin medida

el fuerte resplandor que me intimida
e intenta combatir el viento alado.
¡Fenece poco a poco en la embestida!

NOCTURNALES




Se siente, la nostalgia, presente en el desvelo
con aves nocturnales que migran en crespones, 
cercanas e inminentes en francos alerones
proyectan muy sensatas la ruta de su vuelo.

Insignes, majestuosas, cual hojas de ciruelo
enfrentan sin malicia los vientos y ciclones
cual bellas marionetas detrás de los telones
enfilan sus arrojos a un límpido arroyuelo.
.

Y gestan en su pecho nacientes musicales
de múltiples tonadas que surcan con dulzuras
e invaden de alegría la tierra y los querubes.

Se visten de colores, de plumas o percales, 
e intentan llegar alto, sin miedo a las alturas.
¡Nacieron bajo el cielo, pernoctan en las nubes!

lunes, 18 de marzo de 2013

¿MI CANSANCIO TIENE NOMBRE?



¿Mi cansancio tiene nombre? 
Será ¿Mixtura? ¿O mezcla de sonidos? 
Tal vez, penumbra, desorbitada y 
exangüe, que agonizante se queja 
entre los árboles frondosos. 

Mi lasitud se nota en las ojeras 
perpetuas que anidan bajo mis ojos 
y se inmortalizan bajo mis pestañas. 
Emulación de universos perdidos, 
en las sábanas frías de mis nostalgias. 

Debilidad extrema, agotamiento ígneo, 
contradicción eterna. 
Este desaliento me quema.

EL TRASPATIO


EL TRASPATIO



En las noches tibias de mi soledad extrema
de tules se teje el dolor de la espera.
En las noches tibias del crepúsculo ausente,
me seduce tu aliento, tu aroma, tu alma.
Y en el devaneo de un cortejo celeste,
me hieres sin tregua, te escurres, me enervas.
Afloran los recuerdos, se filtran sin reparo, 
saboreo tu intento, el beso que clama.

De pronto te yergues cual árbol de cedro,
me invitas, me acosas, y luego te pierdes.
En las noches tibias, evoco tu nombre como
una letanía que aflora silente.

En el traspatio de mis desvaríos, se confunde
el eco de tu amor dormido, y es cuando encuentro
un oasis perdido, que abriga mi duelo y me entrega
el rocío.



Lila Manrique

viernes, 22 de junio de 2012

AÚN ASÍ...


Amarte, fue hechizo total en abundancia,
un  barco que, a la espera, agoniza…
Amarte fue eternidad, fue gozo,
realidad en la desesperanza;
mito en la osadía de mi esencia subyugada
por la deshonestidad de tus palabras. 

Fue huracán, y fue calma. Infierno, cielo,
asechanza. Pasión abrazadora, ternura 
irrevocable, odio, infidelidad, impaciencia.

Un cuadro pintado sin indulgencias, 
un mostrador repleto de inconsciencias
que debilitaban sin piedad cada latido,
cada poro, de una piel reveladora en el
éxtasis sensual de la complacencia.

Un compendio de alegrías, delimitado
apenas por la cobardía de no ser, por no
ver, por no entender, que aun así…
¡Yo te amaba vida mía!

domingo, 25 de marzo de 2012

SIN LINAJE ( Soneto de rima especular)




Lo descubrí dormido en el carruaje
con ligera hinchazón en la cabeza, 
y me puse a pensar si la pereza
le pudo doblegar con su equipaje.

Histérica, gritaba del coraje
pues este barbaján me enardecía,
con deleite quemé todo el ropaje
y en cueros resultó mi personaje.

Miré su curvatura y parecía
un pájaro de cuentas con tatuaje,
con esa tez morena me distraje…

Me fijé en su boquita ¡Que belleza!
Se vino abajo toda mi dureza
y con mi exaltación, tejí su traje.


SONETO DE RIMA ESPECULAR
Así se llama este soneto porque el orden de sus rimas se diferencia
de las del soneto clásico en que están colocadas en imagen especular:
ABBA–ACAA–CAA–BBA.

En su construcción se pueden usar versos de otras medidas, desde trisílabos hasta
alejandrinos, pero manteniendo el orden de la rima indicada.
Creado el 18 de Marzo de 2012, por el poeta y analista literario de rimando,
Ramiro Padilla Guerrero.

MIRADAS BUENAS ( Tercelima encadenada)



MIRADAS BUENAS.


La tarde se adormece
en los sueños febriles de las almas serenas
y el viejo se enternece 

con el suave resplandor, que ilumina sus penas.
¡Sonríe ante la vida y se despoja!
de un día belicoso de miradas ajenas,

del miedo que le aturde y acongoja.
Pardales que respiran en campo de azucenas...
verdor de la esperanza que se moja
en las miradas buenas.



TERCELIMA ENCADENADA
RIMA: a7, B14, a7 - B14, C11, B14 – C11, B14, C11, b7.
Creada el 22 de marzo de 2012.
Por : Lila Manrique (Liman)

Conserva la estructura del Terceto Encadenado, pero cambia en
que además de los endecasílabos, tenemos, heptasílabos y alejandrinos.
Y su rima se balancea entre ellos.
La última estrofa de la tercelima encadenada es un  serventesio  para evitar que quede un verso libre.
Y toma su nombre del Terceto Encadenado y con las iniciales de mi nombre.

ME FALTA EL AIRE (Soneto Inglés)

  Siniestro cráter trágico, en tu lava, aúllan tus vestigios sin retoño y un hilo destructor sagaz te enclava la miel que derramaste en el o...