
¿Quieres bailar conmigo?
Me dijo aquel hombre acercándose a mi mesa.
Voltee levemente la cabeza, y me estremecí.
¡Que bello rostro poseía, varonil, ausente!
Me ofreció su mano,
aprisionó al descuido mi cintura…
Su pecho se poso en mi corpiño
y juntos nos perdimos en el ritmo.
Mis pasos algo torpes respondían a su destreza;
agitándose mi pecho ensordecía mis sentidos…
Y aquel hombre me atraía, deshojaba mis intentos.
¡Que sensual, cuanta hombría!
Sus brazos rodeándome completa, y yo…
Etérea.
Un tango suave, sensual, íntimo, se deslizaba
entre nosotros, los movimientos se hacían
cadenciosos y el lugar desaparecía, ante mis ojos.
Me sentía especial, coqueta.
El humo le daba un aire misterioso a mi pareja,
sus ojos se clavaban incitantes, codiciosos,
enloqueciendo mi flaqueza.
El aire comenzaba a ser escaso, y yo, desmayaba
entre sus brazos.
Cerré mis ojos, y al abrirlos nuevamente,
me encontré en la soledad eterna de mi alcoba.
Ya no soñaba.
¡Se terminó mi sueño!
Me dijo aquel hombre acercándose a mi mesa.
Voltee levemente la cabeza, y me estremecí.
¡Que bello rostro poseía, varonil, ausente!
Me ofreció su mano,
aprisionó al descuido mi cintura…
Su pecho se poso en mi corpiño
y juntos nos perdimos en el ritmo.
Mis pasos algo torpes respondían a su destreza;
agitándose mi pecho ensordecía mis sentidos…
Y aquel hombre me atraía, deshojaba mis intentos.
¡Que sensual, cuanta hombría!
Sus brazos rodeándome completa, y yo…
Etérea.
Un tango suave, sensual, íntimo, se deslizaba
entre nosotros, los movimientos se hacían
cadenciosos y el lugar desaparecía, ante mis ojos.
Me sentía especial, coqueta.
El humo le daba un aire misterioso a mi pareja,
sus ojos se clavaban incitantes, codiciosos,
enloqueciendo mi flaqueza.
El aire comenzaba a ser escaso, y yo, desmayaba
entre sus brazos.
Cerré mis ojos, y al abrirlos nuevamente,
me encontré en la soledad eterna de mi alcoba.
Ya no soñaba.
¡Se terminó mi sueño!
6 comentarios:
Tu sueño lo recuperas al evocarlo.
Te sigo. Un abrazo desde Berlín.
Dios mio, mi bellaaaaaaaaaaaaaa, que gran sorpresa haber visto tu comentario en mi blog!!! mi bella bella, tu sigues escribiendo divino!!!
Sabias que era yo?
Un besito
Muaaaaa
Marisol, gracias por tu paso, un abrazo grande
Bella? Bella Bella? joderrrrrrrrrrrrr
No lo puedo creer mi reina, no puede ser....
No sabía que eras tú, te encontré al azahar, te lo juroooooooooooooooooooooooooo
Ay que alegría, ahora no me sacarás de tu blog. Te ví, pero tu foto no la reconocí, y además que no me tienes por ninguna parte como a alguien que has querido mucho, mala. Naaa mentira. Besitos mi bella.
Linda anécdota contada en versos, con clase y estilo, me encanto un abrazo Lila, Roger
Gracias Roger, seguiré tus huellas, un abrazo grande.,
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