
Mensajes del alma se filtran discretos,
en infinita espera de letras lejanas
que hambrientas provocan latidos inertes,
de antorchas y fuego en el pecho férvido
de un turpial agónico.
Se desgaja la rama incipiente, se abruma el contorno
del alba…Y en gorjeos de ave preciosa, el don de la vida
se apea en silencio.
Se dibuja en mis labios un rictus de incienso, calando
la incierta mirada del turpial quejoso, que ahogando su canto
sucumbe en secreto.
Derramo mis ansias, arranco las vendas que cubren mis ojos,
y en mi desvarío no encuentro miradas, ni besos, ni nada…
Los sueños se han ido, la muerte los llama, y de rama en rama
el celoso turpial, retorna a su nido.
en infinita espera de letras lejanas
que hambrientas provocan latidos inertes,
de antorchas y fuego en el pecho férvido
de un turpial agónico.
Se desgaja la rama incipiente, se abruma el contorno
del alba…Y en gorjeos de ave preciosa, el don de la vida
se apea en silencio.
Se dibuja en mis labios un rictus de incienso, calando
la incierta mirada del turpial quejoso, que ahogando su canto
sucumbe en secreto.
Derramo mis ansias, arranco las vendas que cubren mis ojos,
y en mi desvarío no encuentro miradas, ni besos, ni nada…
Los sueños se han ido, la muerte los llama, y de rama en rama
el celoso turpial, retorna a su nido.
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