domingo, 25 de mayo de 2008

SOLA EN UN BAR


SOLA EN UN BAR...

Llegó la noche y me dejé llevar,
por su magia y sus silencios,
necesitaba controlar...
todos mis miedos;
necesitaba suavizar los recuerdos.
Llegué a ese bar...
a ese, que encontré abierto...
el sitio estaba desierto,
desierto de almas y de vientos.
Me senté en la barra
y encendí un cigarrillo,
una suave melodía... se escuchaba
de esas que te estrujan el alma
y dejan infinidad de sabores
en tu calma.
Bebí un sorbo de vino
y alicoré mis ansias, mis sentidos,
los latidos de mi corazón...
infestados de cariño.
Dos lágrimas rodaron por mis mejillas,
mojando tenuemente... mi corpiño
y la melodía continuaba su camino,
aletargándome, como el suave vino.
Y el bar se fue llenando de sentido,
de risas, de besos y sonidos.
La algarabía se adueño de todo aquello,
dándole un ambiente habitual
y lugareño...
Y yo estaba allí, sola, en aquel bar
deseando que esa melodía
la cantaran a mi oído...
Sola en un bar,
sola... conmigo.

Lila Manrique









1 comentario:

Anónimo dijo...

mi reina querida, que bueno navegar y encontrarte aquí,
dejo mi humilde huella y todo mi cariño hacía a ti y a tus excelsas letras.

siempre a tu lado

tu amiga cuore